La música forma parte de cualquier de nosotros. Es imposible recomendar el mejor disco, pero si puedo empezar por dos que marcaron el año 1975 (que fue cuando se publicaron) y que han quedado como un emblema en el paso de las décadas siguientes.
Con "Wish you were here" comencé a escuchar Pink Floyd. Fántástica "Ojalá estuviese aquí" o "Diamantes brillan sobre tí". No es su disco más vendido, para eso está "The dark side of the moon", que para la mayoría es el mejor disco de rock progresivo jamás publicado, pero a mí el que más me impresionó fue "The Wall" por todo el simbolismo que encierra en sus letras.
Con "El patio" llegué, como otros muchos, a Triana. Un sonido nuevo e impecable para la España de 1975. La vida corta de este maravilloso grupo fue intensa más por las canciones emblemáticas de sus discos que por el conjunto de cada uno de ellos. Su música en directo no era el sonido perfecto que escuchaba en los auriculares de mi equipo por la complejidad de introducir todas las variantes musicales que empleaban en las melodías, pero para mi recuerdo queda su directo en una fabulosa noche del llamado rock andaluz. Luego llegaron "Hijos del agobio", "Sombras y luz", "Un encuentro", "Llegó el día"...


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